Centaurus A al descubierto: lo que el James Webb ha visto en la galaxia activa más cercana

Ciencia

A 11 millones de años-luz, en la constelación de Centaurus, una galaxia lleva doscientos años mostrando la misma cicatriz: una franja oscura que cruza un óvalo brillante como un trazo a carboncillo. El 6 de julio de 2026, el telescopio espacial James Webb convirtió esa cicatriz en un mapa. Las nuevas imágenes publicadas por la NASA, la ESA y la CSA no son sólo una versión más nítida: revelan una estructura en forma de S nunca vista, ponen nombre al movimiento del gas alrededor del agujero negro central y permiten, por primera vez, leer la historia de la fusión galáctica estrella por estrella.

El anuncio forma parte de la celebración del cuarto aniversario científico del Webb y se apoya en observaciones combinadas de sus dos instrumentos estrella: NIRCam, que trabaja en el infrarrojo cercano, y MIRI, que opera en el infrarrojo medio. La diferencia no es técnica: es lo que decide qué se ve y qué se queda fuera del cuadro.

Una galaxia herida a 11 millones de años-luz

Centaurus A —también catalogada como NGC 5128— es la galaxia activa más cercana a la Tierra. Está lo bastante cerca como para que un telescopio moderno la resuelva por entero, y lo bastante alterada como para que cada nueva observación cambie lo que creíamos saber.

En su centro late un agujero negro supermassivo con una masa estimada en torno a 55 millones de soles, que se alimenta de material cercano y eyecta chorros relativistas visibles en radio y rayos X. Alrededor, una enorme población de estrellas viejas forma el bulbo elíptico. Y entre medias, atravesando la galaxia como una venda, una banda de polvo y gas interestelar que parece fuera de sitio.

Esa venda es la huella de una colisión mayor con otra galaxia hace unos 2.000 millones de años. Las dos estructuras —el bulbo suave y la franja polvorienta— conviven porque la fusión nunca terminó de mezclarse. Es una galaxia herida, y precisamente por eso resulta tan útil: permite estudiar cómo se reorganiza una galaxia después del impacto.

Lo que el Webb ve y el Hubble no

Para entender por qué la nueva imagen importa, conviene comparar lo que cada telescopio ha podido —o no— mostrar de Centaurus A:

Telescopio / InstrumentoRangoQué reveló (o no) en Centaurus A
Luz visible (óptica terrestre)~400–700 nmSólo la silueta externa; el centro queda oculto por el polvo.
Hubble (óptico +少量 NIR)Visible +少量 NIRResolvió la banda de polvo y descubrió estrellas jóvenes azules en 1989, pero no穿透ó el núcleo.
Spitzer (IR, retirado)~3–180 μmEn 2006 mostró una estructura en paralelogramo de polvo a gran escala, sin resolver estrellas individuales.
Chandra (rayos X)0,1–10 keVEn 1999 catalogó más de 200 fuentes puntuales de rayos X, incluido el chorro del agujero negro.
Event Horizon Telescope (radio VLBI)1,3 mmEn julio de 2021 publicó la primera imagen resuelta del chorro relativista.
Webb / NIRCam0,6–5 μmCampo denso de millones de estrellas individuales en el infrarrojo cercano.
Webb / MIRI5–28 μmPenetra el polvo más frío y expone estructuras térmicas invisibles antes —incluida la franja en S—.
Tabla elaborada a partir de NASA Science (2026) y de la cronología recogida en Wikipedia sobre Centaurus A (consultada el 7 de julio de 2026).

El truco está en la longitud de onda. La luz visible rebota en el polvo interestelar o se pierde en él; el infrarrojo medio lo atraviesa y, además, detecta el calor queemite el propio polvo al ser iluminado por estrellas jóvenes. Por eso MIRI —el instrumento del Webb que trabaja entre 5 y 28 micrómetros— muestra un Centaurus A que ningún telescopio anterior había podido dibujar.

La estructura que nadie esperaba

Sobre la imagen MIRI llama la atención una banda central con forma de paralelogramo torcido, y por encima de ella una estructura en forma de S que no encaja con los modelos anteriores. La propia NASA lo describe así: «invita a preguntas que necesitan más estudio para responderse».

  • ¿Qué creó la forma de S?
  • ¿Cuánto la empuja el agujero negro?
  • ¿Cuánto la modela la formación estelar desencadenada por la fusión?

Esa franja en paralelogramo no es del todo nueva: el telescopio Spitzer ya había sugerido en 2006 una geometría similar en el infrarrojo cercano, pero sin la resolución del Webb. Lo nuevo es verla combinada con la S, y poder preguntarle al gas qué está haciendo.

Gas en movimiento, cerca del agujero negro

La luz no basta. Webb también obtiene espectros —la «huella dactilar» de la materia— de regiones específicas. Los primeros resultados muestran dos cosas a la vez:

  • Gas ionizado a alta velocidad saliendo del centro. Es el aliento del agujero negro, que empuja material hacia afuera mientras se alimenta.
  • Un disco deformado de hidrógeno molecular caliente, rotando cerca del núcleo. «Deformado» significa que no es un disco limpio: la fusión lo está empujando, retorciendo y calentando.

Esta coexición es la pieza que más interesa a los astrofísicos. Un agujero negro puede favorecer la formación de estrellas —comprimiendo nubes de gas— y al mismo tiempo frenarla, arrastrando ese gas fuera de la galaxia. Centaurus A ofrece, por primera vez tan cerca, una imagen simultánea de las dos manos tirando en direcciones opuestas.

Leer la galaxia estrella por estrella

Lo que en la imagen parece «grano» es, en realidad, un campo densísimo de estrellas individuales. El Webb tiene resolución suficiente para distinguirlas incluso en la zona central, donde el polvo bloquea cualquier telescopio óptico.

Cada estrella lleva información sobre cuándo nació y de qué material se formó. Juntas, funcionan como capas de un archivo: las más viejas cuentan la historia previa a la fusión; las azules y jóvenes, el estallido de formación estelar que la propia colisiónprovocó; las del hidrógeno molecular caliente, la fase posterior, todavía en marcha. La NASA lo resume con una metáfora precisa: arqueología galáctica.

«Ningún telescopio cuenta toda la historia. Los descubrimientos se construyen con el tiempo y los nuevos observatorios amplían los cimientos que dejaron misiones anteriores. Webb es el paso adelante más poderoso hasta la fecha.»

Shawn Domagal-Goldman, director de la División de Astrofísica de la sede de la NASA en Washington.

Cronología de una colisión

La imagen del 6 de julio de 2026 es el capítulo más reciente de una observación que empezó hace dos siglos:

AñoHitoQué aportó
1826James Dunlop la descubre en Parramatta (Australia)Primera detección como «nebulosa».
1847John Herschel describe la franja oscuraPrimera descripción de la estructura peculiar.
1949Bolton, Slee y Stanley la identifican como fuente de radio extragalácticaNace la astronomía extragaláctica en radio.
1954Baade y Minkowski proponen la fusiónHipótesis que Webb termina de confirmar visualmente.
1979Telescopio Einstein detecta el chorro en rayos XPrimer mapa de alta energía del agujero negro.
1989Hubble descubre estrellas azules jóvenes en la banda de polvoConfirma formación estelar reciente.
1999Chandra cataloga más de 200 fuentes puntuales de rayos XInventario del entorno de alta energía.
2006Spitzer ve polvo en forma de paralelogramo en infrarrojo cercanoAntecedente directo de lo que hoy muestra MIRI.
2021Event Horizon Telescope publica imagen resuelta del chorroPrimera «foto» directa del jet relativista.
2026Webb publica las nuevas imágenes MIRI y NIRCamArqueología galáctica estrella por estrella + estructura en S.
Cronología construida a partir de la página de la misión Webb (NASA, 2026) y de la entrada de Wikipedia sobre Centaurus A (consultada el 7 de julio de 2026).

Lo que todavía no sabemos

  • La geometría exacta de la S. El Webb ha abierto la pregunta, no la ha cerrado. Modelar su forma con la fusión y con el chorro del agujero negro es el siguiente paso.
  • La masa y la órbita de la galaxia que se fusionó. Sabemos que hubo una colisión hace unos 2.000 millones de años. No conocemos con precisión la masa de la compañera ni el ángulo de la trayectoria.
  • El balance entre el chorro y la formación estelar. El equipo del Webb presenta la relación como «compleja». Medir cuánto gas empuja el agujero negro fuera de la galaxia frente al que se convierte en estrellas es la pieza que falta.

Por qué importa mirar una galaxia herida

Centaurus A no es una rareza de catálogo. Es el laboratorio más cercano que tenemos para observar cómo se recupera una galaxia tras una fusión cósmica, y cómo agujero negro, polvo y estrellas nuevas negocian entre sí el resultado final. Cada imagen del Webb añade una capa a esa negociación. La S recién descubierta es, hoy por hoy, el recordatorio de que todavía estamos aprendiendo a hacer las preguntas correctas.


Fuentes

Tags: agujero negro supermasivo, astronomía, Centaurus A, CSA, ESA, fusion de galaxias, galaxia activa, James Webb, MIRI, NASA, NGC 5128, STScI
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