PURSUE: el plan con el que EE. UU. ha empezado a abrir sus archivos oficiales sobre ovnis

Lo Inexplicable

Lo esencial: el Departamento de Guerra de Estados Unidos ha puesto en marcha PURSUE, un programa presidencial de desclasificación de archivos sobre Fenómenos Anómalos No Identificados (UAP). La primera entrega se hizo pública el 8 de mayo de 2026 y una segunda oleada llegó el 22 de mayo; el material es real, está firmado por la Administración, y abre una etapa nueva en un expediente que lleva décadas cerrado.

Durante años, cualquier conversación seria sobre Fenómenos Anómalos No Identificados chocaba con el mismo muro: la negativa oficial. Los gobiernos reconocían que existían informes, pero no abrían los archivos. Esa lógica cambió el 8 de mayo de 2026, cuando el Departamento de Guerra de Estados Unidos —el antiguo Departamento de Defensa, rebautizado así por orden ejecutiva del presidente Donald Trump— publicó en su portal war.gov/UFO la primera tanda de documentos desclasificados bajo un nuevo programa bautizado como PURSUE: Presidential Unsealing and Reporting System for UAP Encounters. Dos semanas después, el 22 de mayo, llegó una segunda entrega. Y aunque el contenido no resuelve el misterio de raíz, sí cambia para siempre las reglas del juego: lo que era rumor empieza a ser expediente.

Qué es exactamente PURSUE

PURSUE es, en la práctica, una infraestructura interinstitucional creada para localizar, revisar y desclasificar de forma masiva los archivos gubernamentales sobre UAP. Lo que la Casa Blanca pide no es “estudiar si los ovnis existen”, algo que ya hacen oficinas como AARO, sino algo más preciso: sacar a la luz los registros que el propio Estado guarda, muchos de los cuales llevan décadas clasificados y algunos ni siquiera han sido digitalizados.

El portal oficial lo describe como una “tarea histórica sin precedentes” que requiere coordinación entre decenas de agencias y la revisión de decenas de millones de documentos, muchos existentes solo en papel. La entrega no será única: el propio Departamento de Guerra avanzó que publicará nuevos materiales de forma periódica, en oleadas, cada pocas semanas. La primera entrega fue el 8 de mayo de 2026; la segunda, el 22 de mayo.

Qué hay en los archivos publicados

El material liberado es heterogéneo. Incluye imágenes militares, historiales previamente clasificados del FBI, fotografías históricas de la NASA que se remontan a la era Apolo, y documentos sobre avistamientos concretos que nunca habían salido del circuito oficial. El portal oficial subraya un punto clave: son casos no resueltos. Es decir, episodios en los que el gobierno no ha podido emitir un veredicto definitivo sobre la naturaleza del fenómeno observado, ya sea por falta de datos, ya por limitaciones del expediente.

Esto matiza mucho la lectura sensacionalista. Que se publiquen archivos no significa que cada caso documente un objeto imposible. Significa que la propia Administración reconoce que existen incidentes sin explicación cerrada, y que, en lugar de seguir archivándolos en silencio, los pone a disposición de la ciudadanía, del mundo académico y de analistas externos. El propio comunicado oficial del Secretario de Guerra Pete Hegseth acompaña la entrega con una frase elocuente: “Estos archivos, ocultos tras clasificaciones, han alimentado durante mucho tiempo una especulación justificada. Es hora de que el pueblo estadounidense los vea por sí mismo”.

Qué está bien documentado: existe un programa presidencial llamado PURSUE, hay un portal oficial (war.gov/UFO), se han publicado al menos dos tandas con fecha y un comunicado firmado. Qué aún no debe afirmarse: que el contenido de esos archivos demuestre la existencia de tecnología extraterrestre, ni que la Administración haya reconocido vida no humana. Lo que hay es una apertura de expedientes, no un veredicto final.

Quiénes están detrás del movimiento

PURSUE es el resultado de una presión sostenida durante años por veteranos, antiguos cargos de defensa, investigadores y expertos en transparencia. La decisión ejecutiva se anunció en febrero de 2026 a través de una publicación en redes sociales del propio presidente, en la que ordenaba al Secretario de Guerra y a las agencias implicadas iniciar el proceso de localización y desclasificación de archivos sobre “vida alienígena y extraterrestre, fenómenos aéreos no identificados (UAP) y objetos voladores no identificados (UFOs)”.

La dirección política la coordina el Departamento de Guerra con el apoyo de la Oficina de la Directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard, que calificó la primera entrega como “el inicio de un esfuerzo continuo de desclasificación”. En el plano técnico, AARO —la oficina creada en 2022 para investigar UAP— sigue siendo el organismo de referencia para los casos resueltos, mientras PURSUE absorbe específicamente la tarea de archivo y desclasificación masiva. La advertencia interna, no obstante, es clara: el volumen de material es enorme, y buena parte de los expedientes que están llegando ya eran conocidos por haber sido filtrados o publicados de forma parcial en el pasado.

Por qué este movimiento importa más allá del sensacionalismo

La diferencia entre el “antes” y el “después” de PURSUE no está tanto en el contenido de los archivos —muchos circularon antes en forma de rumor o de filtración— como en el hecho de que ahora existen en un portal oficial, con fecha, con autoría institucional y con voluntad política de seguir ampliando la entrega. Es la primera vez en décadas que un gobierno asume que debe abrir, y no solo estudiar, el expediente UAP.

Para los investigadores independentes, esto abre una oportunidad histórica: ya no trabajan sobre filtraciones aisladas, sino sobre una base documental que crece. Para los aficionados al misterio, significa que el sueño de un “dossier ovni oficial” deja de ser una hipótesis: ya existe, está accesible y se está ampliando. Para el público general, la lectura razonable es más modesta y más interesante: por primera vez, un Estado decide que la verdad incómoda es mejor que el silencio cómodo, y deja que sean los datos —y no la propaganda— los que dicten el siguiente paso.

Qué puede pasar en las próximas semanas

El calendario inmediato está marcado por la propia estructura del programa. El Departamento de Guerra ya ha adelantado que las entregas serán continuas y escalonadas, probablemente cada pocas semanas, a medida que se localicen, revisen y desclasifiquen nuevos expedientes. La segunda entrega, del 22 de mayo, sirvió para confirmar que la primera no fue un gesto aislado. Algunas voces del mundo de la investigación, como Christopher Mellon —exsecretario adjunto de Defensa para Inteligencia— han reaccionado con una mezcla de satisfacción y cautela: celebrar que la apertura es real, pero recordar que “datos sin contexto no son disclosure”, en el sentido de que publicar archivos no equivale por sí mismo a una revelación sustantiva.

La pregunta que seguirá sobre la mesa en los próximos meses es doble. Por un lado, cuántos de esos expedientes contienen material genuinamente nuevo —y no solo versiones ya conocidas con menos tachones—. Por otro, si la Administración consigue mantener el ritmo y la calidad de la desclasificación más allá del efecto anuncio inicial. PURSUE ha abierto la puerta. Ahora toca ver qué hay detrás, sin prisa pero sin pausa.

¿Qué significa PURSUE?

Es el acrónimo de Presidential Unsealing and Reporting System for UAP Encounters, el programa presidencial lanzado en 2026 para localizar, revisar y desclasificar masivamente los archivos del gobierno estadounidense sobre Fenómenos Anómalos No Identificados.

¿Dónde se han publicado los archivos?

En el portal oficial war.gov/UFO, creado específicamente para esta tarea. No se trata del portal anterior de AARO, sino de una plataforma nueva dependiente directamente del Departamento de Guerra.

¿Esto demuestra que existen los ovnis?

No. Lo que demuestra es que existen expedientes oficiales no resueltos, algunos muy antiguos, que el Estado decide ahora abrir al público. Que un caso siga sin explicación no implica automáticamente que tenga un origen no humano; significa que los datos disponibles no han bastado para cerrarlo.

¿Se publicarán más archivos?

Sí. El propio Departamento de Guerra ha confirmado que las entregas serán escalonadas, en oleadas cada pocas semanas, a medida que se procesen nuevos expedientes. La primera entrega fue el 8 de mayo de 2026 y la segunda llegó el 22 de mayo.

Fuentes

  • U.S. Department of War (war.gov/UFO), “Presidential Unsealing and Reporting System for UAP Encounters (PURSUE) — Release 01”, 8 de mayo de 2026.
  • U.S. Department of War (war.gov), “Second Release of Unidentified Anomalous Phenomena Files on WAR.GOV/UFO”, 22 de mayo de 2026.
  • The Debrief, “Pentagon Launches UAP Transparency Effort With First ‘PURSUE’ File Release”, 9 de mayo de 2026.
  • DefenseScoop, “‘Data alone is not disclosure’: UAP research community reacts to Trump’s first PURSUE file drop”, 14 de mayo de 2026.
Tags: archivos secretos, desclasificación, Estados Unidos, OVNI, Pentágono, PURSUE, UAP

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