Durante décadas, hablar de archivos oficiales sobre OVNIs equivalía a citar Project Blue Book, una montaña de expedientes de la Fuerza Aérea cerrada en 1969 y convertida después en materia prima para todo tipo de mitologías. Pero el mapa documental ha cambiado. Hoy, el Archivo Nacional de Estados Unidos no solo conserva ese legado: también ha creado la colección RG 615, destinada a recibir registros públicos sobre unidentified anomalous phenomena (UAP) en aplicación de la ley de defensa de 2024. El detalle importa porque desplaza el debate desde la leyenda hacia la administración real de documentos.
Claves rápidas: NARA dice que la colección RG 615 incorporará documentos UAP de manera continua; Blue Book está desclasificado y se cerró en 1969; y la NASA subraya que no tiene pruebas creíbles de vida extraterrestre ni evidencia de que los UAP sean extraterrestres.
RG 615: el cambio importante no es una revelación, sino una ventanilla pública nueva
En su página temática sobre UAP, los National Archives explican que la agencia creó el Record Group 615 como “Unidentified Anomalous Phenomena Records Collection”, en cumplimiento de las secciones 1841 a 1843 de la ley de autorización de defensa de 2024. Dicho de forma menos burocrática: el Estado federal estadounidense ha abierto un circuito archivístico específico para este tipo de materiales y promete añadirlos al catálogo en una base progresiva y continua, a medida que los reciba de otras agencias.
Eso no significa que todos los misterios estén a punto de resolverse, ni que exista un gran “archivo final” listo para cambiar la historia en una sola tanda. Lo que sí significa es que los documentos UAP dejan de depender solo de hallazgos dispersos, filtraciones o comisiones pasajeras. Desde el punto de vista histórico, el dato fuerte es ese: el fenómeno entra en una arquitectura documental explícita.
Conviene no confundir niveles: que exista un archivo público especializado prueba que el gobierno conserva y clasifica registros sobre incidentes; no prueba por sí solo el origen extraordinario de esos incidentes.
Lo que Blue Book sí fue, y lo que nunca fue
La otra pieza esencial del dossier sigue siendo Project Blue Book. La página de NARA dedicada al proyecto recuerda que la Fuerza Aérea retiró al Archivo Nacional sus registros sobre investigaciones de objetos voladores no identificados, que el programa fue desclasificado y que el proyecto cerró en 1969. La propia institución añade un dato útil para medir su escala: los fondos incluyen aproximadamente 37 pies cúbicos de expedientes de casos individuales, además de archivos administrativos y materiales vinculados a la Office of Special Investigations.
Ese volumen ayuda a entender por qué Blue Book sigue atrayendo tantas lecturas. No es un expediente único ni una “prueba madre”, sino un archivo inmenso de informes, clasificaciones, dudas y procedimientos. En otras palabras, es una radiografía del modo en que una burocracia militar intentó ordenar miles de relatos de observaciones anómalas, con herramientas y límites propios de su época.
- Blue Book documenta investigaciones y clasificación administrativa de casos, no una confirmación automática de hipótesis extraordinarias.
- Según NARA, el proyecto terminó en 1969 y el archivo histórico quedó a disposición de los investigadores.
- La existencia de muchos expedientes prueba intensidad de interés institucional, no una conclusión única sobre su origen.
Los archivos también registran presión política, no solo relatos de testigos
El artículo de NARA titulado Do Records Show Proof of UFOs? resulta útil precisamente porque rebaja el tono sin vaciar el interés. Allí aparecen, por ejemplo, las notas de Gerald Ford pidiendo una investigación en 1966 y el famoso informe presentado por Jimmy Carter tras un avistamiento en Georgia cuando aún no era presidente. Lo relevante es que los archivos no solo conservan “cosas vistas en el cielo”; también guardan la reacción política, mediática e institucional que esas observaciones provocaron.
Ese mismo artículo insiste en una idea crucial para cualquier lector serio: los fondos documentales muestran que el Estado recibió informes, abrió pesquisas y acumuló material, pero eso no equivale a una prueba definitiva de visitas extraterrestres. El archivo es una evidencia de gestión pública del fenómeno, no una respuesta cerrada sobre su causa.
La NASA ha intentado mover la conversación hacia datos mejores, no hacia grandes promesas
La capa contemporánea del dossier llega con la NASA. En su página oficial sobre UAP, la agencia recuerda que en 2022 encargó un estudio independiente para examinar qué datos existen, cómo deberían recopilarse y de qué forma puede contribuir la ciencia civil a entender mejor estos incidentes. El informe final, publicado en septiembre de 2023, no revisa caso por caso el pasado, sino que plantea un problema más incómodo y más serio: faltan datos homogéneos, de calidad y compartibles.
La parte quizá más sobria aparece en las preguntas frecuentes de la propia NASA: la agencia afirma que no ha encontrado pruebas creíbles de vida extraterrestre y que no hay evidencia de que los UAP sean extraterrestres. Al mismo tiempo, su comunicado sobre el informe final anunció un director de investigación UAP y defendió un enfoque transparente, apoyado en sensores mejores, inteligencia artificial y cooperación interagencial. Es una posición menos espectacular de lo que esperan los aficionados a las teorías totales, pero bastante más sólida.
Por qué este archivo importa ahora
La novedad profunda no está en una foto borrosa ni en una confesión tardía, sino en la convivencia de tres capas documentales: el archivo histórico de Blue Book, la nueva colección pública RG 615 y el intento de la NASA de imponer estándares científicos al debate. Juntas dibujan un expediente más adulto. Hay hechos administrativos comprobables, hay informes abiertos a lectura crítica y hay incertidumbres que siguen intactas.
Para un tema que durante décadas vivió entre el secretismo, la cultura pop y la credulidad, eso ya es bastante. Los documentos oficiales no cierran el misterio, pero sí obligan a formularlo mejor.
La pregunta más útil ya no es si un archivo “demuestra” todo, sino qué parte del fenómeno está realmente documentada, qué parte sigue siendo ambigua y qué parte aún no dispone de datos a la altura del debate.
Fuentes
- National Archives — Records Related to UFOs and UAPs
- National Archives — Project BLUE BOOK – Unidentified Flying Objects
- National Archives — Do Records Show Proof of UFOs?
- NASA Science — UAP
- NASA Science — UAP FAQs
- NASA — UPDATE: NASA Shares UAP Independent Study Report; Names Director
- NASA — UAP Independent Study Team Final Report (PDF)
















