Lo esencial: una gran síntesis cosmológica publicada en 2026 mantiene la constante de Hubble local en 73,50 ± 0,81 km/s/Mpc, muy por encima de la cifra inferida del Universo temprano. Cuanto más fino es el cálculo, menos fácil resulta atribuir la diferencia a un simple error.
En astronomía hay misterios que nacen porque faltan datos. Y hay otros, más inquietantes, que sobreviven precisamente cuando los datos mejoran. La llamada tensión de Hubble pertenece a esa segunda familia. Durante años, la pregunta ha sido aparentemente sencilla: ¿a qué ritmo se expande hoy el Universo? El problema es que dos caminos serios siguen dando respuestas distintas. Las mediciones basadas en el Universo cercano apuntan a una expansión en torno a 73 kilómetros por segundo por megapársec. Las inferencias extraídas del fondo cósmico de microondas y del modelo cosmológico estándar siguen más cerca de 67 o 68. La distancia numérica parece pequeña, pero en cosmología no lo es.
Ahora, un comunicado oficial de NSF NOIRLab y un artículo publicado en Astronomy & Astrophysics han reforzado ese expediente con una síntesis especialmente ambiciosa. La colaboración H0 Distance Network, o H0DN, presenta una medición local de la constante de Hubble de 73,50 ± 0,81 km/s/Mpc. No es una cifra lanzada desde una sola técnica ni un resultado aislado. El trabajo une varios escalones de la llamada escala de distancias cósmicas para construir una red coherente. Y la conclusión incómoda es que, incluso al retirar indicadores individuales, el valor apenas se mueve.
Qué midió realmente H0DN
La nueva síntesis no se limita a observar un único tipo de objeto celeste. El equipo enlazó mediciones de cefeidas, gigantes rojas en la punta de la rama roja, supernovas de tipo Ia y otros anclajes astronómicos que permiten pasar de distancias relativamente cercanas a escalas cosmológicas mucho mayores. Ese enfoque en red es importante porque no obliga a poner toda la confianza en una sola herramienta. En vez de preguntar si una técnica concreta se ha equivocado, el estudio comprueba qué ocurre cuando varias rutas independientes conducen casi al mismo lugar.
Según el artículo de Astronomy & Astrophysics, el resultado base queda en 73,50 ± 0,81 km/s/Mpc. Los autores comparan esa cifra con una estimación de 67,24 ± 0,35 km/s/Mpc obtenida a partir del Universo temprano dentro del marco ΛCDM, y también con un valor de 68,51 ± 0,58 km/s/Mpc procedente de BBN+BAO en un escenario ΛCDM plano con DESI DR2. Traducido a lenguaje menos técnico: el problema no desaparece porque el margen de error ya es demasiado estrecho para esconder el desacuerdo bajo la alfombra.
Por qué este choque de cifras importa tanto
La constante de Hubble no es un detalle decorativo. Define el ritmo actual de expansión del cosmos y condiciona cómo reconstruimos su historia. Si el Universo cercano se expande claramente más deprisa de lo que predice la lectura del Universo primitivo, entonces algo de la imagen general podría estar incompleto. Eso no obliga a gritar “nueva física” como si ya hubiera veredicto final, pero sí mantiene abierta una posibilidad incómoda: que el modelo estándar no explique todos los ingredientes o todas las etapas con la precisión que creíamos.
El propio comunicado de NOIRLab insiste en esa idea con prudencia. La tensión de Hubble no equivale todavía a una teoría alternativa demostrada. Lo que hace es estrechar el margen para las explicaciones fáciles. Si un sesgo oculto en una técnica local fuera el responsable de todo, cabría esperar que al quitar ese método la cifra cambiara mucho. Pero el estudio afirma justo lo contrario: el valor agregado se mantiene notablemente estable. Esa robustez no cierra el caso; lo vuelve más serio.
Qué está bien respaldado: la medición local compilada por H0DN sigue alta y la discrepancia con el Universo temprano persiste con significación estadística fuerte. Qué no debe afirmarse aún: que ya conocemos la causa definitiva del desacuerdo o que la relatividad y ΛCDM hayan quedado descartados.
Un misterio que Webb, Hubble y Planck no han borrado
Este nuevo trabajo no apareció en el vacío. La tensión de Hubble lleva años acumulando episodios. El archivo científico de ESA recuerda cómo Hubble midió una expansión local más rápida de lo esperado ya en 2016. Más tarde, la combinación de Webb y Hubble reforzó la idea de que el problema no se debía simplemente a errores de calibración en las cefeidas observadas por Hubble. En paralelo, la misión Planck y otras lecturas del fondo cósmico de microondas siguieron empujando hacia valores más bajos cuando se interpreta el Universo temprano dentro del modelo estándar.
Ese contexto convierte la noticia de H0DN en algo más que una actualización de decimales. Lo que crece no es solo la precisión, sino la dificultad de reconciliar ambos mapas del cosmos. Uno mira el Universo joven y deduce cómo debería expandirse hoy. El otro observa el vecindario cósmico y mide directamente cómo se alejan las galaxias. Lo desconcertante es que ambos caminos están muy trabajados, ambos usan observaciones sólidas y, sin embargo, siguen sin coincidir del todo.
Qué hipótesis quedan sobre la mesa
Hay dos grandes familias de explicación. La primera es conservadora: todavía podría haber sesgos sistemáticos sutiles en alguna parte de la cadena, ya sea en las calibraciones, en la física de ciertas candelas estándar o en cómo se combinan diferentes conjuntos de datos. La segunda es más audaz: quizá el modelo cosmológico estándar necesite una corrección relevante, ya sea en la energía oscura, en el comportamiento del Universo temprano o en algún ingrediente aún no bien descrito.
El nuevo estudio no decide entre esas rutas. Lo que hace es elevar el nivel de exigencia. Ya no basta con sugerir vagamente que “algún método local podría estar mal”. Si varias técnicas conectadas entre sí siguen convergiendo hacia un valor alto, la crítica tendrá que ser más precisa. Y si no aparece ese fallo concreto, entonces la cosmología deberá asumir cada vez más en serio que el problema quizá no sea instrumental, sino conceptual.
¿Qué es exactamente la tensión de Hubble?
Es la discrepancia persistente entre la tasa de expansión del Universo medida con objetos del cosmos cercano y la tasa inferida a partir del Universo temprano usando el modelo cosmológico estándar.
¿El nuevo trabajo demuestra una física nueva?
No. Refuerza la robustez del desacuerdo, pero no identifica todavía una causa definitiva. La explicación puede venir de sesgos no detectados o de una modificación real del modelo cosmológico.
¿Por qué importa esta cifra al lector general?
Porque la constante de Hubble forma parte del esqueleto de la cosmología moderna. Si esa pieza no encaja igual en todas las escalas, nuestra historia del Universo podría necesitar ajustes importantes.
Fuentes
- NSF NOIRLab, “The Local Universe’s Expansion Rate Is Clearer Than Ever, but Still Doesn’t Add Up”.
- Astronomy & Astrophysics, “The Local Distance Network: A community consensus report on the measurement of the Hubble constant at ∼1% precision”.
- ESA, “Webb & Hubble confirm Universe’s expansion rate”.
- ESA Planck Science Portal, “Measurements of the Hubble constant”.
- ESA Hubble Science Portal, “Hubble finds Universe may be expanding faster than expected”.




















