Una constelación de galaxias lejanas, deformadas por el polvo como luces vistas a través de un cristal mojado. En el centro, dos protoestrellas que apenas tienen una fracción de la edad del Sol. Y entre ellas, chorros de gas sobrecalentado que no deberían estar donde están.
El telescopio espacial James Webb acaba de publicar una imagen infrarroja del sistema FS Tau, una guardería estelar a unos 450 años-luz de la Tierra en la nube molecular del Toro. Lo que en luz visible parece una mancha oscura y anodina, en infrarrojo se transforma en un escenario violento: chorros de material en naranjas y rojos, crestas azuladas de polvo comprimido, y gaps recién descubiertos que cambian lo que creíamos saber sobre cómo nacen las estrellas de baja masa.
La observación, difundida por NASA Science el 2 de julio de 2026 como parte de la celebración del 250º aniversario de Estados Unidos, no es solo una postal bonita. Es la mejor prueba visual hasta la fecha de que las protoestrellas no crecen de forma continua, sino en ráfagas.
Dos protagonistas en la misma cuna
FS Tau no es una estrella sola, sino un sistema joven donde al menos dos protoestrellas pelean por alimentarse del mismo gas y polvo. La imagen de Webb las distingue con claridad:
| Protoestrella | Posición | Masa | Papel |
|---|---|---|---|
| FS Tau A | ligeramente a la izquierda del centro | aprox. la mitad de la del Sol | genera el patrón de difracción más grande y brillante de la imagen |
| FS Tau B | ligeramente a la derecha del centro | baja masa (no estimada en la nota oficial) | considerada la fuente de los chorros naranjas y rojos que dominan la escena |
FS Tau A y FS Tau B no son hermanas gemelas: la primera es más masiva y brillante, la segunda más discreta pero más violenta en sus eyecciones. Las dos están todavía en plena fase de formación, acumulando material del disco que las rodea.
El hallazgo: estrellas que «comen» a ráfagas
La nota de NASA destaca un detalle que puede pasar desapercibido en la postal, pero que es el corazón del resultado: los huecos entre los chorros de FS Tau B, recién identificados en esta observación, suman evidencia a la hipótesis de que las protoestrellas acumulan materia en episodios discretos.
El modelo clásico imaginaba una protoestrella como una bola de gas que chupa material de forma más o menos continua. Lo que Webb muestra en FS Tau es otra cosa: la protoestrella alterna fases tranquilas con fases eruptivas. Cuando cae en una de esas fases, no solo absorbe material del disco: también lanza chorros de materia sobrecalentada en direcciones distintas. Entre fase y fase, el entorno se queda «limpio», formando esos huecos.
Esta imagen dinámica ya se sospechaba desde hace décadas (los astrónomos la llaman acreción en estallidos o, en términos más técnicos, comportamiento tipo FU Orionis y EX Orionis). Pero FS Tau es la primera vez que se ve tan claramente el patrón completo: chorros, huecos y disco, todo a la vez.
Por qué importa mirar en infrarrojo
Hubble ya había mirado a FS Tau antes. Pero en luz visible la región aparece casi vacía, una mancha oscura donde el polvo oculta todo. La diferencia con Webb no es de resolución: es de longitud de onda.
- La luz azul se absorbe y se dispersa en el polvo. No llega al telescopio.
- La luz roja, y sobre todo el infrarrojo, atraviesa el polvo y trae la información de lo que hay detrás.
- En la imagen de Webb, las galaxias de fondo que están detrás de una capa de polvo más gruesa aparecen más rojas. Las amarillas tienen menos polvo delante.
- Las pocas estrellas blancas que se ven están, con alta probabilidad, en primer plano: entre nosotros y FS Tau.
Por eso la imagen no solo enseña a FS Tau. De paso, ofrece un mosaico de galaxias distantes deformadas gravitacionalmente por el polvo de la nube, un subproducto que a los cosmólogos también les interesa.
Por qué FS Tau y no cualquier otra guardería
FS Tau no fue elegido al azar. Las protoestrellas de baja masa son el caso más difícil de estudiar: emiten poca radiación y sus vientos estelares son débiles, así que perturban poco el entorno. Eso, que parece una desventaja, es en realidad una ventaja: el sistema se queda casi «limpio» y permite observar el proceso de formación sin la firma destructiva de las estrellas masivas.
FS Tau A, con aproximadamente la mitad de la masa del Sol, entra de lleno en esa categoría ideal para entender cómo se forman estrellas parecidas a la nuestra.
Contexto rápido: qué es Webb y por qué está ahí arriba
El telescopio James Webb no orbita la Tierra. Está a 1,5 millones de kilómetros, en el segundo punto de Lagrange (L2), siguiendo al Sol junto con nuestro planeta. Su parasol de cinco capas lo protege de la radiación infrarroja del Sol, la Tierra y la Luna, lo que le da la estabilidad térmica que necesita para mirar en infrarrojo sin ruido. Es un proyecto internacional dirigido por NASA con la ESA y la CSA.
FS Tau no está en una galaxia lejana ni en el borde del universo observable. Está literalmente en nuestro patio cósmico, en la constelación del Toro. Por eso Webb puede resolver detalles tan finos: la distancia se cuenta en cientos de años-luz, no en miles de millones.
Lo que todavía no sabemos
- La duración exacta de cada episodio de acreción: los modelos sugieren desde meses hasta décadas, pero los datos de FS Tau no resuelven esa escala temporal.
- La frecuencia de las ráfagas: ¿una cada mil años? ¿una cada millón? La imagen es estática.
- Si el patrón visto en FS Tau es universal para todas las protoestrellas de baja masa o solo para una parte de ellas.
La observación del 2 de julio abre una puerta. Para cerrarla hacen falta series temporales: volver a mirar FS Tau dentro de uno, cinco y diez años y comprobar si los huecos entre chorros cambian de forma, tamaño o posición. Esa parte todavía no está en la imagen.
Imagen principal: NASA, ESA, CSA, STScI; procesamiento de imagen: Alyssa Pagan (STScI). Imagen en infrarrojo cercano del sistema FS Tau divulgada el 2 de julio de 2026 desde el Space Telescope Science Institute.
Fuentes
- NASA Science — NASA’s Webb Reveals Stars Sparking to Life in Cosmic Celebration (2 de julio de 2026): science.nasa.gov/missions/webb/nasas-webb-reveals-stars-sparking-to-life-in-cosmic-celebration/
- NASA Science — Misión Webb: science.nasa.gov/mission/webb/
- Webb / STScI — About Webb y notas de prensa oficiales: webbtelescope.org/contents/news-releases/
- ESA Webb — Información del instrumento NIRCam y la misión Webb: esawebb.org


















