En breve: en Oxirrinco, Egipto, una misión arqueológica vinculada a la Universidad de Barcelona ha identificado un fragmento de la Ilíada de Homero asociado a una momia de época romana. Lo extraordinario no es que el poema circulara en Egipto, sino que aparezca en un contexto funerario de este tipo. Y, de momento, nadie sabe con certeza por qué.
Pocas historias arqueológicas recientes concentran tantas capas a la vez: Egipto, un cementerio de época romana, papiros griegos, una momia y Homero. Pero precisamente por eso conviene frenar antes de repetir el titular más vistoso. Lo que hoy sostienen las fuentes académicas es algo muy concreto: un fragmento de la Ilíada fue hallado en Oxirrinco, en al-Bahnasa, dentro de un contexto funerario ligado a una momia, y eso abre una pregunta seria sobre prácticas rituales todavía mal comprendidas.
La historia se volvió viral porque varios resúmenes lo presentaron como un texto hallado “dentro” de la momia. Sin embargo, una nota académica del Centre for the Study of Manuscript Cultures de Hamburgo matiza ese punto y afirma que el paquete de papiro estaba colocado sobre el cuerpo, entre el pecho y el abdomen. El detalle importa, porque cambia la escena arqueológica y reduce el margen para exageraciones fáciles.
Qué se ha encontrado exactamente en Oxirrinco
La misión de Oxirrinco, asociada al Instituto del Próximo Oriente Antiguo de la Universidad de Barcelona y desarrollada con apoyo de las autoridades egipcias, localizó el hallazgo en la Tumba 65 del Sector 22 de la necrópolis de al-Bahnasa, la antigua Oxirrinco. Allí apareció un papiro sellado relacionado con un individuo momificado de época romana.
El texto identificado pertenece al libro II de la Ilíada, en el célebre Catálogo de las naves, el pasaje en el que se enumeran los contingentes griegos que marchan hacia Troya. El reconocimiento fue realizado en la campaña de 2026 por un equipo en el que se citan la papiróloga Leah Mascia, la restauradora Margalida Munar y el filólogo Ignasi-Xavier Adiego.
Hecho sólido: Oxirrinco ya había proporcionado infinidad de papiros griegos de gran valor filológico desde finales del siglo XIX. La novedad real no es encontrar Homero en Egipto, sino encontrar un texto literario griego en este contexto funerario concreto.
Por qué el hallazgo sí es excepcional, incluso sin sensacionalismo
Según las notas de la Universidad de Barcelona, es la primera vez que se documenta un texto literario griego incorporado deliberadamente a este tipo de proceso funerario en una momia hallada por la misión. En campañas anteriores se habían recuperado papiros griegos en contextos similares, pero su contenido se relacionaba sobre todo con fórmulas mágicas o rituales, no con literatura épica.
Eso obliga a replantear una idea extendida sobre los materiales que acompañaban a los difuntos en determinados ambientes del Egipto romano. Si el repertorio esperado incluía textos funerarios canónicos o composiciones mágico-rituales, la presencia de Homero introduce una excepción incómoda y fascinante: alguien colocó un fragmento literario donde no esperaríamos encontrarlo.
Lo que dicen las fuentes más prudentes
La lectura más prudente aparece en los materiales académicos. Leah Mascia, citada por Hamburgo, plantea que estos “paquetes de papiro sellados” podrían formar parte de una práctica funeraria alternativa. Es una hipótesis seria, pero sigue siendo eso: una hipótesis. No demuestra por sí sola un simbolismo homérico específico ni una reinterpretación total del ritual de momificación.
Ignasi-Xavier Adiego también ha insistido en que el gran enigma no es la existencia del texto, sino su función. La Ilíada circuló ampliamente en el Egipto grecorromano en contextos educativos, privados y urbanos. Que estuviera disponible no sorprende. Lo difícil es explicar por qué fue seleccionada aquí y con qué intención ritual, práctica o simbólica.
No está demostrado que el fragmento tuviera un poder “mágico” en sentido estricto, ni que la escena revele un secreto religioso oculto. Las fuentes consultadas hablan de posibilidad ritual, no de prueba definitiva.
Las dudas que siguen abiertas
Hay varias. La primera afecta incluso a la cronología precisa. Algunas coberturas populares hablan de una momia de unos 1.600 años, mientras que la síntesis académica de Hamburgo sitúa al individuo probablemente en los siglos I o II d. C. Por ahora, lo más sólido es mantener la etiqueta amplia: época romana.
La segunda duda es funcional. ¿Era un elemento protector? ¿Un paquete de cierre del embalsamamiento? ¿Una reutilización disponible en un taller? ¿Un objeto elegido por su prestigio cultural? Ninguna de esas explicaciones ha sido demostrada públicamente. También falta ver si futuras técnicas de imagen permiten leer mejor el fragmento y precisar su posición exacta dentro del conjunto funerario.
Por qué Oxirrinco vuelve a ser un lugar clave
Oxirrinco lleva más de un siglo desmontando la idea de que el Egipto tardío fue culturalmente simple o uniforme. Sus papiros muestran un mundo donde convivían administración, religión, educación, documentos cotidianos y literatura griega. Este nuevo hallazgo refuerza justamente esa complejidad: la frontera entre cultura escrita, práctica ritual y vida funeraria pudo ser más porosa de lo que solemos imaginar.
Para Tiempo Fuera, ahí está la parte verdaderamente misteriosa y valiosa de la historia. No en vender una momia “con secretos de Troya”, sino en observar cómo una tumba egipcia de época romana obliga a revisar las mezclas culturales que daban forma al Mediterráneo antiguo.
¿Se encontró la Ilíada dentro de la momia?
No es la formulación más precisa. Una fuente académica de Hamburgo indica que el papiro estaba colocado sobre el cuerpo, entre el pecho y el abdomen, no “dentro” de la momia.
¿Qué parte de la Ilíada se identificó?
Un fragmento del libro II, en el llamado Catálogo de las naves, donde se enumeran los contingentes griegos que fueron a la guerra de Troya.
¿Qué es lo realmente nuevo del hallazgo?
No que Homero circulara en Egipto, algo bien conocido, sino que un texto literario griego aparezca en este contexto funerario y aparentemente como parte de un paquete ritual sellado.
¿Se sabe por qué se usó ese texto?
Todavía no. Existen hipótesis razonables, pero ninguna explicación pública y definitiva.
Fuentes consultadas
- Universidad de Barcelona, comunicado del 20 de abril de 2026.
- Facultad de Filología y Comunicación de la UB, nota del 21 de abril de 2026.
- Centre for the Study of Manuscript Cultures, Universidad de Hamburgo, 27 de abril de 2026.
- CNN, cobertura del 30 de abril de 2026.
- Smithsonian Magazine, síntesis contextual del hallazgo.




















